Las estafas digitales están a la orden del día, pero con una guía clara y algunos consejos prácticos, es posible navegar por internet con mayor seguridad.
¿Cuáles son las estafas digitales más comunes?
Los fraudes online más habituales entre las personas mayores suelen estar relacionados con falsos correos electrónicos de bancos, premios inexistentes, suplantaciones de identidad en redes sociales o llamadas que piden códigos de verificación. Estas tácticas buscan obtener datos personales, contraseñas o dinero.
Según datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), los ciberdelincuentes prefieren dirigirse a personas con menos experiencia digital, lo que hace especialmente vulnerables a los mayores.
“Si algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea.”
¿Cómo identificar las posibles estafas digitales?
Para evitar caer en engaños, es importante mantenerse alerta ante ciertos indicios:
- Correos electrónicos con errores gramaticales o direcciones sospechosas.
- Solicitudes urgentes de dinero o datos personales.
- Ofertas demasiado atractivas o premios sin haber participado en sorteos.
- Llamadas de supuestos técnicos que piden instalar programas de acceso remoto.
Ante la duda, nunca hagas clic en enlaces ni descargues archivos. Mejor verificar antes con familiares o instituciones de confianza.
¿Qué medidas prácticas se pueden tomar?
Educar en ciberseguridad y contar con herramientas básicas de protección es fundamental:
- Contraseñas seguras: combina letras, números y símbolos, y evita reutilizarlas.
- Doble verificación: activa siempre la autenticación en dos pasos.
- Antivirus y actualizaciones: mantener los dispositivos protegidos y actualizados.
- Aprender a desconfiar: cualquier mensaje que cause urgencia o miedo es sospechoso.
Además, entidades como INCIBE ofrecen guías, talleres y un servicio gratuito de asistencia telefónica en ciberseguridad (017), especialmente útil para personas mayores o sus familias.
¿Dónde encontrar más recursos para mayores?
La educación digital es clave para un envejecimiento activo y seguro. En la residencia de mayores Ballesol, incorporan talleres digitales como parte de sus actividades, donde se enseña desde el uso básico del móvil hasta cómo evitar fraudes en internet. Este tipo de iniciativas favorecen la autonomía, autoestima y seguridad de los residentes.
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