Desafío Santalucía: ¡La espera ha terminado! Los cinco expedicionarios mayores de 65 años junto al grupo de la expedición ya ha llegado a Svalbard para cumplir con el Desafío SantaLucía Seniors con Grupo Ballesol como patrocinador.
Dos semanas de navegación por aguas heladas, glaciares imponentes y estepas de hielo infinitas
Tras dos semanas navegando entre aguas heladas, glaciares majestuosos y vastas estepas de hielo, los cinco expedicionarios del Desafío Santalucía Seniors han logrado su objetivo. El círculo se cierra: han regresado a Pyramiden, el mismo punto donde todo comenzó.
Las dos últimas etapas —un exigente trekking de 12 horas sobre el hielo con vivac y un desafiante recorrido en kayak— fueron la prueba definitiva. Un contacto directo con la naturaleza ártica, en el que cada paso y cada palada pusieron a prueba su resistencia, su coraje y, sobre todo, su unión.
Más que una aventura, este viaje se convierte en una experiencia vital: un legado de recuerdos y aprendizajes que los acompañará para siempre.


Tras la jornada de kayak del viernes, el velero continuó su curso.
La noche del viernes al sábado el mar se mostró algo agitado, y no estaba claro si el grupo lograría alcanzar el paralelo 80°N… ¡pero lo consiguieron! A las 17:16, el Intrépido cruzó oficialmente el Paralelo 80° Norte.
El domingo amaneció con niebla densa y visibilidad reducida, lo que hacía dudar sobre la posibilidad de realizar el trekking en glaciar previsto. Sin embargo, ya sabes lo imprevisible que puede ser el clima en estas latitudes: al final el tiempo abrió y pudieron disfrutar de la experiencia sin contratiempos.


Destino: El Ártico
El sábado 23 de agosto partieron desde Madrid con destino a Oslo, donde pasaron la noche, y el domingo tomaron el segundo vuelo rumbo a Longyearbyen. Allí les esperaba el barco que se convertiría en su hogar durante los próximos días.
Han sido meses de preparación intensa: para muchos, un reto que implicaba descubrir deportes hasta ahora desconocidos, compartir experiencias en un entorno completamente nuevo, conocer a patrocinadores, visitar instituciones… y, sobre todo, aprender a sentir el agua como un terreno tan firme y seguro como la tierra.
Además de los cursos y prácticas realizados durante la fase de entrenamientos y preparación, antes de zarpar, el equipo al completo recibió una formación específica de seguridad a bordo.
Arranca la navegación y la expectación es máxima. Estamos seguros de que lo que está por venir no dejará a nadie indiferente.




