Cada año, el 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes. Esta fecha sirve para visibilizar la enfermedad, fomentar hábitos saludables y apoyar a las personas en riesgo o que ya viven con diabetes.
En las personas mayores, el foco está no solo en tratar la diabetes, sino en prevenirla o retrasar su aparición, dado que ciertos cambios físicos y de estilo de vida elevan el riesgo.
¿Por qué es clave la prevención de la diabetes en la tercera edad?
A medida que las personas envejecen, se producen cambios en la composición corporal, la actividad física puede reducirse y el metabolismo puede volverse menos eficiente. Estos factores —sumados a otros como sedentarismo o alimentación inadecuada— incrementan la probabilidad de que aparezca diabetes tipo 2.
“Cuidar de mi salud es un regalo que me hago”
por Nekane Moya (@metal_typeone)
En cada residencia de mayores de Ballesol creemos que cada persona merece herramientas claras para tomar decisiones informadas sobre su salud.
Consejos de alimentación para mayores: qué tener en cuenta
La alimentación desempeña un papel fundamental en la prevención de la diabetes y en su control. A continuación, se presentan algunas pautas adaptadas a personas mayores:
- Elegir hidratos de carbono de absorción lenta: Preferir cereales integrales, legumbres, verduras, y limitar el consumo de azúcares refinados. En paginas especializadas en diabetes como es Making Diabetes Easier, puedes encontrar guías y recursos para profundizar.
- Incrementar el consumo de verduras y frutas frescas, pero controlando cantidades y combinaciones según el perfil de cada persona.
- Optar por fuentes de proteína saludable: pescado, aves sin piel, legumbres o huevos. En personas mayores es importante asegurar buena calidad proteica para preservar masa muscular.
- Limitar grasas saturadas y sodio: reducir embutidos, alimentos muy procesados y exceso de sal favorece tanto la salud cardiovascular como la metabólica.
- Mantener la hidratación adecuada: aunque puede disminuir la sensación de sed con la edad, beber agua regularmente es esencial.
- Fraccionar las comidas: hacer 3 comidas principales y 1 suplemento ligero puede ayudar a mantener estables los niveles de glucosa y evitar picos.
Prevención activa en diabetes: más que alimentación
Además de lo que se come, otros factores ayudan a prevenir la diabetes en la tercera edad:
- Actividad física adaptada: caminar, ejercicios de fuerza leve, estiramientos y actividades de movilidad son clave.
- Control del peso y la circunferencia abdominal: el sobrepeso, especialmente central, es un factor de riesgo.
- Evitar el sedentarismo: levantarse con frecuencia, moverse cada hora, realizar pequeñas tareas domésticas o paseos cortos.
- Monitoreo y chequeos regulares: periódicamente revisar glucosa, presión arterial, lípidos y estado general de salud.
- Cuidar la salud emocional y social: el aislamiento, la soledad o la depresión también pueden afectar negativamente el estilo de vida y la alimentación.
Cómo lo implementa Ballesol en sus centros
En Ballesol, conscientes de esta realidad, se ofrecen programas de alimentación saludable adaptados a la tercera edad, incluyendo menús equilibrados, talleres de nutrición y actividad física supervisada.
Asimismo, se fomenta la implicación de la persona mayor en su propio cuidado: comprensión de su dieta, hábitos activos y participación en el entorno comunitario.
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