¿Cómo se manifiesta la celiaquía en adultos mayores?

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¿Cómo se manifiesta la celiaquía en adultos mayores? La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune crónica que afecta principalmente al sistema digestivo y se desencadena por la ingestión de gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno.

Aunque se suele asociar esta enfermedad con la infancia, cada vez se diagnostica más en adultos mayores, según los estudios realizados por la Federación de Asociaciones de Celíacos de España.

celiaquía en adultos mayores
¿Cómo se manifiesta la celiaquía en adultos mayores?

La celiaquía en adultos mayores

La enfermedad celíaca es una afección autoinmune en la que el sistema inmunológico reacciona negativamente al gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno.

Si bien se cree que la enfermedad celíaca es más común en la infancia, también puede afectar a personas mayores. Aquí hay algunas consideraciones importantes sobre la enfermedad celíaca en personas mayores:

  1. Diagnóstico adecuado: La enfermedad celíaca en personas mayores puede ser subdiagnosticada o malinterpretada debido a la variedad de síntomas o la atribución de los síntomas a otras condiciones relacionadas con la edad. Es esencial buscar un diagnóstico adecuado a través de pruebas médicas específicas, como análisis de sangre y una biopsia intestinal si es necesario.
  2. Síntomas en personas mayores: Los síntomas de la enfermedad celíaca en personas mayores pueden ser diferentes a los de los niños. Los síntomas más comunes incluyen diarrea crónica, pérdida de peso inexplicada, anemia, fatiga, pérdida de apetito, debilidad muscular, cambios en el estado de ánimo y osteoporosis. Sin embargo, algunas personas mayores pueden no experimentar síntomas digestivos y presentar síntomas más sutiles o atípicos.
  3. Riesgos y complicaciones: La enfermedad celíaca no tratada en personas mayores puede llevar a complicaciones graves, como deficiencias nutricionales, osteoporosis, neuropatía periférica, problemas cardíacos, problemas de la piel, trastornos del estado de ánimo y aumento del riesgo de ciertos tipos de cáncer. Es importante tratar la enfermedad celíaca adecuadamente para prevenir estas complicaciones.
  4. Adherencia a una dieta sin gluten: El tratamiento principal para la enfermedad celíaca es seguir una estricta dieta sin gluten de por vida. Esto implica evitar alimentos y productos que contengan trigo, cebada, centeno y otros ingredientes relacionados con el gluten. Es fundamental que las personas mayores reciban apoyo y educación adecuados para comprender cómo seguir una dieta sin gluten, ya que puede requerir cambios significativos en los hábitos alimentarios.
  5. Atención médica y seguimiento: Las personas mayores con enfermedad celíaca pueden beneficiarse de un enfoque multidisciplinario que incluya la colaboración entre médicos, dietistas y otros profesionales de la salud. Un seguimiento regular y pruebas de seguimiento pueden evaluar la mejoría de los síntomas y la adecuada absorción de nutrientes.

Además, la celiaquía en personas mayores es un tema que requiere una atención especial debido a que los síntomas pueden ser diferentes a los que se presentan en los niños y jóvenes.

De hecho, muchos ancianos pueden tener la enfermedad y no saberlo debido a que sus síntomas son leves o están relacionados con otras enfermedades.

Entre los síntomas de la celiaquía en ancianos, destacan la anemia, la fatiga, la pérdida de peso, la diarrea crónica, el estreñimiento, la depresión y la irritabilidad.

Estos síntomas pueden ser confundidos con los de otras enfermedades, como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad inflamatoria intestinal o la enfermedad de Alzheimer.

Además, la celiaquía en ancianos puede ser especialmente peligrosa debido a que puede afectar a la absorción de nutrientes y provocar desnutrición.

En los ancianos, la desnutrición puede ser muy grave y provocar una serie de complicaciones, como la osteoporosis, la anemia, la debilidad muscular y el aumento del riesgo de infecciones.

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¿Qué tipo de tratamiento se debería seguir?

Por todo ello, es importante que los médicos tengan en cuenta la posibilidad de que un anciano tenga celiaquía y realicen pruebas de diagnóstico si se sospecha que puede estar presente.

El diagnóstico de la celiaquía en ancianos se realiza mediante análisis de sangre para detectar la presencia de anticuerpos contra el gluten y biopsias intestinales para confirmar la presencia de lesiones en el intestino delgado.

Una vez diagnosticada la enfermedad celíaca en un anciano, es importante que se siga una dieta libre de gluten.

La eliminación del gluten de la dieta puede mejorar los síntomas y prevenir las complicaciones a largo plazo, como la desnutrición y la osteoporosis.

En algunos casos, puede ser necesario suplementar la dieta con vitaminas y minerales para asegurar una adecuada nutrición.

En conclusión, la celiaquía en ancianos es una enfermedad que requiere una atención especial debido a que sus síntomas pueden ser diferentes a los de otras edades y a que puede provocar desnutrición y complicaciones graves.

Por ello, es importante que los médicos consideren la posibilidad de que una persona mayor tenga celiaquía y realicen pruebas de diagnóstico si se sospecha que puede estar presente.

La detección temprana y la eliminación del gluten de la dieta pueden mejorar la calidad de vida de los ancianos afectados por esta enfermedad.

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